lunes, octubre 17, 2016

Cap Arcona, el horrible final del barco que sirvió de Titanic

Corría el año 1942 cuando la Alemania Nazi estrenó una película sobre el RMS Titanic, el lujoso transatlántico británico que se hundió en 1912 llevándose con él la vida de más de 1.500 personas. Esta película narraba el hecho desde un punto de vista propagandístico nacionalsocialista. Según la película, la compañía dueña del RMS Titanic, la White Star Line, sobornó al capitán del Titanic Edward John Smith para lograr de batir el récord de velocidad en cruzar el océano Atlántico. El único que advierte los peligros es un oficial alemán, pero es ignorado y, finalmente, el barco, como todos sabemos, acaba hundido, mientras los británicos intentan salvar el pellejo y los alemanes son los únicos que se muestran valientes y heroicos.


Viendo lo que costó la película de 1997 (294 millones de dólares, la más cara de la historia por aquel entonces), cuesta imaginar cómo se pudo realizar un metraje sobre el mismo tema en 1942. Para las escenas de cubierta del barco y las de la noche del hundimiento se utilizó el Cap Arcona. Pero la importancia de este barco no es su papel protagonista en esta película. Su historia tiene un final mucho más trágico.

El Cap Arcona venía realizando rutas transatlánticas desde que fuera botado el 14 de mayo de 1927 en los astilleros de Hamburgo. Con un aspecto similar al Queen Mary (cuyo sucesor es motivo de alborozo cuando visita precisamente la ciudad de Hamburgo cada año), el Cap Arcona fue considerada la Reina del Atlántico Sur dados sus lujos. Cuando los nazis subieron al poder, el Cap Arcona ondeaba orgulloso su bandera nazi por los océanos. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el buque tuvo que utilizarse para motivos menos lucrativos y, en 1944, durante una travesía en la que transportaba civiles y soldados, sus motores se dañaron. Finalmente atracó en la ciudad de Lubeca, a unos 80 kilómetros al noreste de Hamburgo y allí se quedó. Hasta que Alemania se vio derrotada en la contienda y el Cap Arcona tuvo una última utilidad.

Con objeto de reducir las futuras condenas y que las atrocidades cometidas por las autoridades alemanas quedaran ocultas, Himmler dio orden de hacer desaparecer a todos los prisioneros de los campos de concentración. Esto incluía, lógicamente, al campo de concentración más cercano a Hamburgo, situado en la actual Bergedorf (a unos 20 km de la ciudad hanseática), el KZ-Neuengamme. Los prisioneros que quedaban en este campo fueron conducidos hasta Lübeck para embarcarlos en los barcos allí anclados y hundirlos con ellos. Uno de esos barcos era el Cap Arcona, anclado cuatro kilómetros mar adentro. Ni que decir tiene que durante el camino hasta Lübeck (como hemos dicho antes, casi 100 kilómetros para unos prisioneros exánimes, exhaustos y enfermos) muchos perecieron.

Al llegar a la ciudad de Lübeck, los prisioneros fueron conducidos a un barco, el Athen, que a su vez les llevaría hasta el Cap Arcona. Allí, los prisioneros se encontraron con una estampa extraña: estaban en un barco de lujo. Poco duró la sorpresa, pues hacinaron a los prisioneros en los camarotes. Tal era la situación que incluso los oficiales de las SS allí presenten solicitaron la reubicación de muchos prisioneros pues el hedor de los fallecidos era insoportables. Muchos de los prisioneros se negaron a dejar el barco, pues pensaban que tendrían más posibilidades de sobrevivir en alta mar que en el puerto.

Craso error. Con Hitler ya fallecido, el 3 de mayo de 1945, los británicos iniciaron un ataque a la bahía de Lübeck. Los nazis habían colocado en los barcos en los que ellos estaban banderas blancas, pero en los barcos ocupados por prisioneros ondeaba la bandera nazi. La Royal Air Force atacó el Cap Arcona, acabando con la vida de más de 4.000 prisioneros que habían logrado sobrevivir a Neuengamme. Sumando los prisioneros víctimas en todos los barcos, fueron 7.500 los que perdieron la vida en la operación.

Podéis leer más sobre la operación en Wikipedia.


• • •

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada